Saturday, March 5, 2011

Bienvenidos a Iran

Para toda persona liberal y secular que vive en Israel la enorme cantidad de ejemplos de imposición religiosa que existen en este país hacen que uno tenga una importante variedad de hechos para inspirarse a escribir este artículo. En mi caso particular el último de los tantos sucesos fue el cierre en Shabat de varios negocios en Ashdod.
Parece ser que de acuerdo a la ley, todo negocio que abre en Shabat debe pagar una multa. Lo que ocurría en la ciudad de Ashdod antes del triunfo del actual intendente religioso, es que la municipalidad no destinaba presupuesto para que inspectores vigilaran y cobraran la multa. Por lo tanto la gran mayoría de los comercios en el shopping Start Center de Ashdod abrían sus puertas. Hoy en día las prioridades en la municipalidad han cambiado y alguno de los negocios que abrían en Shabat han cerrado sus puertos a causa de esta multa.
Los ejemplos de esta coerción y violación a las libertades civiles son incontables. Mientras en cualquier otro país del mundo nadie pone en duda mi judeidad, en Israel tuve que probar mi pureza de sangre antes de poder casarme. Si alguno de ustedes piensa casarse con alguien no judío o no considerado judío de acuerdo a los ortodoxos mejor ni lo mencione. No sólo no podrá hacerlo en este país, sino que es prácticamente considerada una traición al mantenimiento de la pureza.
Si por esas cuestiones alguien, a quien los ortodoxos no consideran judío, contribuyó al Estado y cumplió con todas las obligaciones, sean las de pagar impuestos o ir al ejército por ejemplo, y se le ocurrió morirse olvídese de ser enterrado en este país. Va a tener que conseguir algún kibutz, o algún cementerio especial que lo haga. Ahora si usted es ortodoxo y no paga impuestos porque no trabaja sino que vive de los impuestos que otros pagan, o no hace el ejército y no colabora en nada para el bien de este país; no se preocupe, en Israel será bienvenido, mantenido, y enterrado como corresponde.
Ómnibus especiales para ortodoxos con precios subvencionados por todos nosotros donde mujeres y hombres se sientan separados, barrios enteros donde un ciudadano israelí no puede entrar vestido como quiere, negocios que deben cerrar sus puertas en Shabat, o que en determinadas ciudades no pueden vender levadura en Pesaj, son algunos de los ejemplos de la enorme coerción religiosa existente en este país. Un país que se autodenomina con orgullo como la única democracia en el Medio Oriente, debe aprender que democracia implica también garantías a los derechos y libertades civiles y la imposición religiosa existente es un ataque constante a estas libertades.
El problema no son los religiosos y religiosos ortodoxos, el problema es el resto de la población laica que va desde la apatía hasta una aceptación de la coerción existente. Cuando en un jardín de infantes laico se les enseña a los niños desde la creación del mundo hasta las fiestas nacionales desde un punto de vista exclusivamente religioso entonces el problema es grave. Cuando nos referimos a alguien que se está haciendo religioso como alguien que se está "fortaleciendo" (mitjazek en hebreo) entonces el mensaje es claro. Cuando en varios círculos supuestamente laicos ven con buenos ojos que alguien cuide Shabat de acuerdo a la visión religiosa, o empiece a comer kasher o algún que otro ritual; entonces las posibilidades de frenar la imposición se hacen más complejas. Cuando la posibilidad de romper con la imposición depende del poderío económico hace que la lucha contra la coerción sea muy difícil.
En el momento que hombres de negocios, políticos, artistas y deportistas con orgullo cuentan que consultan con gurúes de barba y vestidos de traje negro antes de tomar decisiones, el futuro de un país liberal está en riesgo. Cuando las fuerzas laicas se encierran cada vez más en el gueto de Tel Aviv y alrededores, asumen un mayor individualismo y renuncian a la lucha contra el avance ortodoxo, las posibilidades de un país diferente se hacen más lejanas.
Ben Gurion se equivoco enormemente al establecer el status quo, su visión de un Israel laico, solidario y progresista resultó lejos de la realidad actual. Barrios cerrados con policía de "modestia", códigos de vestimenta, separación de hombres y mujeres, cierre de negocios, y mucho más, todo financiado a través de nuestros impuestos. No hace falta viajar miles de kilómetros para visitar Teherán, Irán está mucho más cerca.

2 comments:

  1. Coche esto es claro y viene desde el gobierno. Desde el momento en que cualquiera de las fuerzas politicas mayoritarias para formar gobierno deban incluir en su coalicion a SHAS es obvio que la poblacion laica debera rendirse a las exigencias de la dirigencia religiosa y la poblacion religiosa podra seguir incumpliendo las obligaciones civiles.
    En cuanto a la apertura de negocios en Shabat... Silvan Shalom tiene una gran idea: "trabajar media hora mas de Lunes a Jueves y los viernes trabajar hasta la una de la tarde en invierno y hasta las dos de la tarde en verano. De esta manera se podria cuidar el Shabat y el domingo quedaria para pasear y los comercios estarian abiertos y se podria ir a espectaculos y deportes".
    La idea esta buena!!!!

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  2. Creo que no solo viene del gobierno sino que es parte de la sociedad y la cultura en Israel. Indudablemente el hecho de depender de partidos religiosos en la coalicion hacen que el efecto sea mayor.
    Respecto al domingo como feriado, estoy de acuerdo totalmente y seria lo mejor para mucha gente aca.
    De cualquier forma creo que debe haber una separacion tajante entre religion y estado, y la religion debe estar situada exclusivamente en el ambito privado. Concuerdo con que las oficinas publicas cierren en Shabat, que las fiestas judias sean las fiestas del estado y que nadie sea obligado a trabajar en Shabat, y que se impida que se obligue a trabajar en Shabat a traves de presion economica. Creo que debe haber transporte publico en Shabat y se debe dejar de apoyar a los ortodoxos.

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