Sunday, January 30, 2011

¿Por qué escribir un blog?

¿Por qué escribir un blog? Me he estado haciendo esta pregunta por un tiempo y ahora que he decidido iniciar uno, yo creo que es bueno empezar por compartir mis dudas y sentimientos sobre el mismo.
Todo comenzó cuando varios amigos, bloggers ellos, me propusieron escribir un blog. Mi primera reacción fue preguntarme para qué; ¿realmente necesito compartir mis ideas con otras personas? Bueno, es agradable, es enriquecedor y da fuerzas  tener la sensación de que personas que no te conocen y (contrariamente a tus amigos) no tienen que escuchar tus opiniones, quieran hacerlo. ¿Por otro lado, realmente quiero expresar mis ideas en un mundo desconocido, sin saber a dónde llegarán mis palabras? Esto es de alguna manera aterrador.
En los últimos días con todas las protestas en Túnez, Egipto ahora y hace un tiempo atrás en las elecciones en Irán, se escucharon voces sobre la fuerza de la internet y los bloggers en la movilización de personas y la generación de protesta. ¿Bloggers tienen realmente este poder? Si esto es cierto entonces tengo razón al tener miedo, es una responsabilidad demasiado grande. Pero por otro lado, no creo que muchas personas vayan a leer este blog. Aunque creo en el poder de la web, no creo que sea tan potente. Les recomiendo un artículo muy bueno por Malcolm Gladwell publicado en The New Yorker el 4 de octubre del 2010 sobre esta cuestión (artículo).
De todos modos, volviendo a mis temores, la idea de que mis palabras irán al ciberespacio y volarán sin control a través de la web parece como un thriller aterrador de ciencia ficción. Tal vez esto tiene que ver con el hecho de que yo soy de la generación del desierto, no soy de la época de la máquina de escribir pero tampoco nací en el mundo de la web. Tengan en cuenta que para mí la máquina de fax es un misterioso invento mágico. Poner una página en una máquina y una copia de la página aparece en la otra parte del mundo con sólo hacer una llamada telefónica, es increíble.
Recuerdo la primera vez que escuché hablar sobre el fax. Tenía nueve o diez años, y había un álbum de Coca Cola sobre los países del mundo. Recuerdo haberle contado a mi padre que en los detalles sobre Israel, en lugar de poner Jerusalén como capital pusieron Tel Aviv. Por favor, no empecemos con la discusión política ahora, voy a escribir sobre política así que habrá oportunidad. Volvamos a la anécdota del fax. Fui con mi padre a su oficina, habló con el Embajador de Israel en Uruguay, y le enviamos la copia de la página por fax. Cuando compré un nuevo álbum vi que hicieron la corrección y Jerusalén apareció como capital de Israel. Aparte de la sensación que tuve de haber cambiado el mundo, todavía recuerdo esa escena mágica del fax y la explicación de mi padre sobre cómo funciona. ¿Qué paradoja, no? Mi padre me explicó cómo funcionaba el fax y ahora no sabe y no quiere saber cómo prender una computadora. Hace varios años tuve que caminar horas en el centro de Montevideo para encontrar tinta para su máquina de escribir.
¿Por lo tanto, existe la posibilidad que mis temores sean simplemente miedo a la tecnología? Vean  2001: Odisea en el espacio.
Por otra parte, creo que las palabras tienen poder y se debe tener cuidado en su uso. No estoy hablando de un poder mágico, tengo que decir que soy bastante escéptico sobre cuestiones trascendentales y no soy muy creyente o no religioso mejor dicho. Lo que estoy diciendo es que las ideas son poderosas. Al publicar opiniones hay que tener cuidado por varias razones. No importa cuántas personas lean este blog o cualquier blog, las ideas están ahí y pueden tener efectos más allá de tus intenciones iniciales. Por otra parte, una vez que haya escrito y publicado estas ideas; ellas toman una especie de vida propia. Ya he cambiado de opinión millones de veces; solo pensar que idiota fui diez o quince atrás por pensar de determinada manera a veces me da vergüenza. Sabiendo que dentro de diez años alguien será capaz de citar un blog en el que dije algo de lo cual me arrepiento da miedo. Por otra parte, como alguien dijo, sólo un burro no cambia opiniones. Aunque a veces creo que los burros sí cambian de opinión y son otros los que no.
Otra cuestión es mi alta auto crítica. Siempre tengo ese sentimiento que mis pensamientos no son lo suficientemente buenos o a veces acepto demasiado fácilmente opiniones más autorizadas. Tal vez tiene que ver con el hecho de que crecí en los últimos años de la dictadura militar y también que mis padres me mandaron a una escuela británica a la antigua en que el pensamiento crítico e independiente estaba lejos de su programa pedagógico. Creo que ni siquiera tenían un programa pedagógico.
Por último está la cuestión de la pereza. En una conferencia el mes pasado en la Universidad Hebrea de Jerusalén en el seminario sobre economía política que participé, conocí a un muy agradable irlandés estudiante de doctorado, y un blogger también, que alentó a todos a escribir un blog. Dijo que es un buen ejercicio de escritura que obliga a sentarse y anotar tus pensamientos para mantener el blog actualizado. ¿Quién tiene tiempo para esto? ¿Se puede mantener este entusiasmo inicial? Pues bien, estoy escribiendo mi tesis de maestría y, aunque me gusta mucho lo que estoy haciendo, cualquier excusa para escapar de ella es bien recibida ¿qué mejor excusa que escribir un blog? Si el estudiante de doctorado tiene tiempo, yo no tengo excusas.
Después de todo esto, como siempre mi esposa tuvo la última palabra. Como buena maestra de preescolar me dijo muy pacientemente que está harta de tener que escuchar mis pensamientos sobre política, deportes, trabajo, neoliberalismo y otras cuestiones, y que ella necesita compartir conmigo todas sus historias de jardín de infantes y en una voz dulce me dijo: "escribí un blog!!!"
Así que aquí estoy con esta primera publicación. ¿Sobre qué es este blog? Bueno, sobre todo y nada. Se trata simplemente de lo que se me ocurra, una especie de catarsis. ¿Querés saber de qué se trata? Léelo y opina.

1 comment:

  1. Me parece que lo que pusiste último en realidad es lo primero, jeje. A menos en mi caso es así, la pereza tiene una potencia que a veces subestimamos. En cualquier caso, bienvenido y suerte, será un placer seguirte.

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